“Edi Cohen”, orientalista e investigador del Centro de “Estrategia del Gran Israel”, en un informe publicado esta mañana (miércoles) en el diario Maariv, volvió a desvelar una realidad que en los últimos meses se murmura en los círculos políticos y de seguridad de Tel Aviv: que la normalización de las relaciones entre Israel y Arabia Saudí no solo está fuera de alcance, sino que la distancia que la separa es de miles de kilómetros.
Esta confesión explícita se produce en un contexto en el que, durante los últimos años, las autoridades israelíes presentaban la normalización de las relaciones con Riad como el gran premio y un factor que cambiaría las reglas del juego en la región; sin embargo, ahora, incluso desde la perspectiva de analistas cercanos a la estructura del poder en Tel Aviv, este sueño se ha derrumbado más que nunca.
Cohen, en este informe, abordó en primer lugar la redefinición de la posición de los países árabes del Golfo Pérsico desde la perspectiva del régimen sionista y enfatizó que ya no se puede hablar de conceptos como “Estados suníes moderados” o “eje de la moderación árabe”. Con un tono contundente, escribió que estos términos deben eliminarse del discurso político israelí, ya que los países que en su momento eran considerados “moderados” en Tel Aviv hoy se encuentran en la fila de los firmes opositores a las políticas de Israel.
Este analista, al referirse directamente a Catar, Arabia Saudí y Omán, afirmó que estos países no solo no son moderados, sino que en los últimos años han apoyado activamente a corrientes que Israel considera amenazas para su seguridad. Cohen acusó a Catar de brindar apoyo financiero y político a HAMAS, calificó a Arabia Saudí de partidaria de Irán y de los Hermanos Musulmanes, y acusó a Omán de ayudar a Ansarolá en la transferencia de armas desde Irán hacia Yemen.
Desde su punto de vista, el único criterio fiable para el régimen sionista es dividir a los países del Golfo Pérsico en dos categorías: los que han firmado los Acuerdos de Abraham y los que aún no se han adherido a ellos.
Pero la parte principal del informe es aquella en la que Cohen aborda directamente el colapso del proyecto de normalización con Arabia Saudí.
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